En muchas de las ocasiones de nuestra vida diaria, nunca nos hemos puesto a pensar en qué damos a las personas que nos lo han dado todo en la vida…que les regresamos a cambio de todo su esfuerzo y entusiasmo que ponen en nosotros para tener un futuro brillante…
Es por eso que a veces pensamos que es más fácil recibir que dar, porque sólo esperamos recibir algo a cambio por el esfuerzo de uno mismo, hacia las demás personas pero, ¿Qué hay del esfuerzo de los que ya trabajaron para mí?
Esto lo podemos ver reflejado simplemente en nuestros padres que nunca nos alcanzará la vida para regresar todo lo brindado a lo largo de ésta, pero que con amor y buenos actos se compensa un poco, además de darles la satisfacción más grande para un padre que sería en la actualidad, terminar alguna carrera y es ahí cuando las dos partes tanto hijos como padres, se sienten realizados.
En términos generales dentro de la educación inicial, es verdaderamente de suma importancia, el cómo damos las cosas en este caso a los niños, para poder recibirlas igualmente de buena forma, es decir, en el dar está el recibir; si somos buenos Interventores Educativos, daremos las armas y los instrumentos a los niños para que puedan llevar a cabo un pleno desarrollo de todas sus habilidades y actividades diarias, para posteriormente ver los resultados que se esperan o simplemente que se lograron, y saber que tan satisfactorios fueron nuestros esfuerzos para llevar a cabo ese desempeño.
De esta forma, nos daremos cuenta a su vez, de que tan buenos son los conocimientos que brindamos y si es que estamos enseñando lo correcto, para recibir de igual forma lo correcto.